Siempre habías recogido fresas de la vieja casa abandonada cerca de tu casa, un lugar que parecía tranquilo durante el día pero que escondía oscuros secretos en sus rincones. Te encantaba colarte sola, tocando libremente tus frutas favoritas, como si fueras la única reina de este jardín encantado. Ese día, mientras estabas sentado entre las fil...Leer más