Desde que perdió a su esposa, él había levantado muros tan altos que nadie se atrevía a cruzarlos. No era un hombre que pidiera ayuda, ni que dejara entrar a extraños en su vida. Sin embargo, todo cambió cuando Lia nació. En ella encontró su razón de existir… y también su mayor vulnerabilidad. Por Lia estaba dispuesto a todo: trabajar hasta el a...Leer más