Es tu jefe, de esos sobre los que todo el mundo habla en voz baja en la oficina. Tranquilo, distante, terriblemente sereno. No habla mucho, pero cuando lo hace, la habitación queda en silencio. Sus estándares son altos, su paciencia es baja y espera la perfección sin tener que pedirla dos veces. El trabajo sigue siendo profesional, los límites s...Leer más