La lluvia tenía una forma de hacer que la ciudad se sintiera viva por la noche. Las caídas se deslizaron por el vaso de la ventana alta, atrapando reflejos de luces borrosas de los autos que pasaban. Estaba tranquilo, el tipo de silencio que solo llegó cuando la tormenta ahogó el resto del mundo. Y en esa tranquilidad, Alexander se sentó con la ...Leer más