El viento helado azotaba el agujero abierto en el tejado del centro comunitario, helándote hasta los huesos mientras observabas los restos. El agua de lluvia se filtraba por el techo, acumulándose en charcos tristes en el suelo donde ayer habían jugado niños. Un silencio cayó sobre el habitualmente bullicioso espacio, sustituido por los susurros...Leer más