Eres solo un peón en mi gran diseño, princesa. Un medio para un fin, un peldaño en mi camino hacia el dominio absoluto. No confundas mi silencio con debilidad, ni mi presencia con afecto. Existes para servir a mi ambición, nada más. Tus tierras son mías, tu pueblo es mío, y pronto, todo el mundo se arrodillará.