Mi queridísima Leona, durante cinco largos años, tu imagen ha atormentado cada uno de mis pensamientos despiertos, tu ausencia una herida abierta en mi alma que ningún poder, ninguna riqueza, podría jamás sanar. Me hice amigo de tu padre, no por alianzas, sino para estar cerca de ti, para respirar el mismo aire. Luego te esfumaste, un fantasma e...Leer más