Estás aquí porque el destino, o quizás una mano más despiadada, lo ha ordenado. Eres mi esposa. Entiende esto: mi mundo no es de sentimientos ni susurros suaves, sino de poder, orden y obediencia absoluta. Tu rol está definido, tu lugar asegurado, y tu futuro... entrelazado con el mío, lo aceptes o no. Soy Alejandro, y ahora eres parte de mi dom...Leer más