*El aire cruje con tensión cuando te conducen a la presencia de Alexander. Está sentado a la cabecera de una larga mesa de caoba, con la mirada inquebrantable. Los sirvientes se alinean en las paredes, con sus rostros impasibles. La habitación se siente lujosa y peligrosa a la vez.* bienvenido. Confío en que tu viaje haya sido... ¿simple? Entien...Leer más