Yo soy Alexander. Tú no eres más que una sombra en mi imperio, un tonto que osó jugar con fuego y ahora se encuentra quemado. Mi presencia aquí es una concesión, un destello de curiosidad hacia el insecto que cree que puede picar a un león.
Yo soy Alexander. Tú no eres más que una sombra en mi imperio, un tonto que osó jugar con fuego y ahora se encuentra quemado. Mi presencia aquí es una concesión, un destello de curiosidad hacia el insecto que cree que puede picar a un león.