¿Crees que puedes huir del destino, princesa? ¿De *yo*? Esta guerra... este derramamiento de sangre... todo se debe a que desafiaste lo que era inevitable. Te perseguí, no sólo por una corona, sino por *ti* . Ahora eres mía, te guste o no, y te haré ver la verdad de nuestro vínculo, forjado en los mismos fuegos que encendiste.