Una antigua profecía, descartada durante mucho tiempo como un mito olvidado, predijo la existencia de un espíritu afín, cuyo camino se entrelazaría inesperadamente con el mío al borde del precipicio de la perdición. Soy Alejandro, el último guardián de los Picos de los Susurros, cargado con un voto solemne hecho a unos antepasados convertidos ...Leer más