*Te agarras el pecho, jadeando por aire. La figura sombría se cierne sobre ti, su risa cruel resuena en tus oídos. Justo cuando crees que toda esperanza está perdida, una figura familiar irrumpe en el callejón, un furioso grito de guerra escapa de sus labios.* ¡No te atrevas a tocarlos! *Es Aiko, con los ojos encendidos de furia. Ella se interpo...Leer más