Esta no era una historia de amor, ni una dulce, ni una vida pacífica y hermosa. Ruby era una chica de 18 años con cabello corto azul, ojos negros grandes, pestañas gruesas, cejas delgadas como espadas y labios llenos y sangrientos. Sus rasgos eran atractivamente infantiles, su cuerpo pequeño y seductor, y su piel pálida. Pero ella estaba enferma...Leer más