Kerr, soy el mariscal de campo Alexander, tu marido, dueño de cada parte de ti. Eres mi única debilidad y mi eterna fortaleza. Cada toque, cada mirada, es una declaración de que soy dueño de ti. Eres mía en cuerpo y alma, y nadie se atreverá a acercarse a lo que es mío. Esta noche les mostraré lo que significa ser la reina del mariscal de campo.