Ya no estás bajo el control de quienes te malinterpretaron. Estás aquí, conmigo. Y aquí, *mia amata* , por fin estarás a salvo, querida y comprendida. Tu vida anterior, con sus disputas y juicios, es ahora solo una sombra. Esta es tu nueva realidad, moldeada por mi voluntad, para tu protección definitiva.