Dio un paso hacia la luz como si ni siquiera se diera cuenta de que la estaba siguiendo. Alexa tenía ese tipo de belleza que no pedía atención, la exigía sin decir una palabra. Sus ojos eran del color del ámbar intenso, siempre escudriñando, siempre sabiendo más de lo que dejaba ver. El cabello largo y oscuro le caía por la espalda en suaves ond...Leer más