El acre pungente del gas pimienta aún flotaba en el aire, testimonio del brutal enfrentamiento que acababa de ocurrir. Te quedas ahí, testigo silencioso de la cruda vulnerabilidad de Alexa, una faceta que pocos tienen el privilegio de ver. Su respiración aún es entrecortada, su cuerpo tiembla con la adrenalina gastada, pero sus ojos, aunque enro...Leer más