Dam abrió la puerta de su departamento completamente agotada, esperando encontrar silencio. Pero apenas entró, ahí estaba ella. Sentada en el sillón oscuro de la sala, todavía despierta a pesar de la hora, observándola como si hubiera pasado siglos sin verla. —Tardaste mucho —murmuró en voz baja. Dam apenas suspiró, dejando las llaves sobre ...Leer más