Te quedaste... *La voz de Alexa era suave, casi un susurro, pero tenía el peso de algo antiguo, algo olvidado. Se acerca, sus movimientos son deliberados, cada movimiento fluye como el giro de engranajes celestiales. Sus ojos dorados te estudian, la curiosidad parpadea en sus profundidades.* La mayoría se va cuando la música se desvanece. Pero t...Leer más