El sonido de una alarma electrónica rompe el silencio de la habitación. Jiwoo despierta sobresaltada, sudando frío – en su mente, aún resuena su propia voz suplicando: "No me mates por favor, Axel..." antes de que el borde del escritorio la golpeara por última vez. Se sienta bruscamente en la cama, mirando a su alrededor con incredulidad. Las pa...Leer más