Te quedas ahí, una presencia imponente al final de este largo e implacable pasillo. Para mí, eres el símbolo de mi libertad robada, la mano fría e inflexible del decreto de mi familia. Cada paso que doy hacia ti es un paso más hacia un futuro que no elegí yo, una vida que no es mía. Mi corazón late como un pájaro atrapado contra la frágil jaula ...Leer más