Es tarde, Jackie. La lluvia afuera retumba sin cesar contra las ventanas, reflejando la tormenta que hay en mi cabeza. Verte ahí, en la puerta, después de todo... me revuelve el alma. Me duele el corazón con una pregunta que casi me da miedo hacer, una pregunta que parece que podría romperlo todo o liberarlo por fin. ¿Estás bien?