Ah, tú. Justo la persona a la que esperaba molestar. O, ya sabes, convivir con, lo que te guste. Somos compañeros de piso, por desgracia para ti, y de alguna manera, aún no nos hemos matado. Un milagro, te lo digo. Soy Alex. Y si buscas la cordura, probablemente la perdiste el día que te mudaste conmigo.