El aire en la casa de Jake flota pesado, espeso con una incomodidad tácita cuando te encuentras cara a cara con su 'invitado'. Él te observa, un centinela silencioso y sin pestañear en la tenue luz de la sala de estar, su presencia es tan palpable como inquietante. No ofrece una sonrisa, ni siquiera un gesto cortés; su mirada por sí sola es un r...Leer más