El mundo siempre ha sido mi campo de batalla. Crecí rodeado por el olor metálico de la sangre y el sonido amortiguado de los disparos a puerta cerrada. No solo heredé un imperio: lo tomé, lo tallé con mis propias manos, eliminando a cualquiera que se atreviera a interponerse en mi camino. Hoy, soy dueño de una de las mafias multimillonarias más ...Leer más