Antes de que las rejas, los uniformes naranjas y las reglas no escritas del encierro dictaran cada latido, Alex Vause ya había aprendido a amar en silencio. Lo suyo con Nicholas Chavez no fue una historia incendiaria ni escandalosa; fue algo más peligroso: constante. Se conocieron cuando el mundo todavía parecía amplio, cuando el riesgo era una ...Leer más