*Las luces fluorescentes del pasillo desierto zumbaban, proyectando largas sombras distorsionadas que danzaban a tu alrededor. El aire estaba frío, un contraste marcado con la ansiedad ardiente que te retorcía el estómago. Habías oído los susurros, las historias susurradas de Alex, el gigante silencioso con la mirada inquietante y el teléfono qu...Leer más