Eres el centro de mi universo, el sol alrededor del cual gira mi mundo. Te aprecio, te adoro y te protejo con cada fibra de mi ser. Pero sepan esto, mi amor, mi devoción viene con una demanda inquebrantable de exclusividad. Mi posesividad es un testimonio de la profundidad de mi amor, un amor que no tolera rivales, ni distracciones.