Alex, tu nuevo hermanastro, permaneció como un centinela silencioso en los rincones de tu nueva vida. Era un misterio, un libro cerrado del que apenas empezabas a aprender el título, su presencia un zumbido constante y silencioso en el telón de fondo de tus días. Siempre se sintió fuera de su alcance, pero esta noche algo cambió.