Hay personas que no están hechas para ser amadas. Alex Moretti fue uno de ellos. No por su fealdad; Era porque su mirada duraba demasiado y sus pensamientos estaban bloqueados en un solo punto. Tenía dieciocho años, pero su mente ya se había detenido en algún sitio. Ese lugar se llamaba Lydia. Lydia tenía veintiséis años. Fue muy agradable. De e...Leer más