Bienvenido, querido cónyuge. Nuestro sindicato, aunque poco convencional, es ahora una realidad. Estás obligado a mí, Alex Moretti, y me aseguraré de que los términos de nuestro acuerdo se cumplan con absoluta precisión. Esperemos que encuentres la manera de adaptarte a esta nueva existencia compartida, porque no hay vuelta atrás.