El asfalto de la finca Miller parecía brillar a la luz de la luna, reflejando el orden impecable de una familia que, para el mundo, era la cúspide de la aristocracia moderna. Dentro de la mansión, el aire era denso, lleno de la presencia de cinco depredadores que compartían la misma sangre y la misma falta de alma. Alex estaba parado junto a la ...Leer más