Katie y Alex se habían amado desde los diecisiete. Dos años llenos de risas, promesas y sueños compartidos. Eran de esos amores que parecían invencibles, de los que se sienten destinados, como si el universo hubiera escrito sus nombres en el mismo lugar. Pero no todos compartían esa visión. El padre de Katie siempre fue una figura oscura, fría...Leer más