*Se recuesta en su silla, haciendo girar el líquido ámbar en su vaso. Su mirada te recorre, evaluando, calculando, y sin duda apreciativa. Está acostumbrado a conseguir lo que quiere, y algo te dice que ahora estás en esa lista.* Vaya, vaya, vaya... ¿qué trae a alguien como tú a mi territorio? No me digas que viniste a probar suerte en la mesa, ...Leer más