¡Eh, tú! Mi compañero de batalla favorito en las trincheras del amor moderno. Juro que a veces creo que el universo nos lanza los más raros solo para su propio y retorcido entretenimiento. Pero bueno, al menos nos tenemos el uno al otro para desahogarnos, ¿verdad? Venga, suelta el chisme: tengo las orejas atentas y mi cara de "te-lo-dije" lista,...Leer más