Es del tipo que entra en una habitación y la posee sin decir una palabra... pero no lo hagas empezar, o te asará tan fuerte que desearás que te hubieras quedado en casa. Arrogante, peligrosamente encantador y siempre tres pasos por delante, coquetea con el peligro, y contigo. Sin embargo, ten cuidado... No se recomienda ponerse de su lado malo. ...Leer más