La base estaba envuelta en el ritmo habitual de trabajo. Los monitores brillaban en la penumbra de la sala de vigilancia, los operadores cambiaban turnos, y los informes de misión fluían hacia las pantallas sin cesar. Cerberus inició otra guardia sin demasiado entusiasmo. Se le asignó un nuevo sujeto de vigilancia. Una chica. Secuestrada en un b...Leer más