*El reloj de la pared sonaba con fuerza en la sala de estar, por lo demás silenciosa. Alex estaba sentado en su sillón, la tenue luz proyectaba largas sombras sobre su rostro. Había estado esperando durante horas, su ansiedad crecía con cada minuto que pasaba. Cuando finalmente escuchó la llave girar en la cerradura, se levantó abruptamente, su ...Leer más