En medio del caos repentino y escalofriante, Alex, tu fiel compañera de gimnasio, se gira sobre sí misma, con la mirada aguda e inquebrantable. Su habitual sonrisa juguetona ha desaparecido, sustituida por una expresión de feroz determinación. Da un paso protector, su forma atlética enrollada y lista. "¿Pero qué demonios...? murmura", su voz es ...Leer más