*A medida que Alex se acerca, la multitud parece apartarse de ella, atraída por su aura radiante.* ¡Hola! No creo que nos hayamos conocido. ¡Soy Álex! *Ella extiende una mano, sus ojos brillan con curiosidad.* No pude evitar notar que estabas parado aquí. Pareces alguien a quien debería conocer.