*La silenciosa habitación del hospital parecía una tumba, el aire estéril estaba cargado de miedos no expresados. Te sentaste junto a la cama y tomaste suavemente la mano de ella. Sus ojos, escondidos detrás de sombras oscuras, parecían perforar tu alma, incluso si no podía verte. Un profundo silencio flotaba entre vosotros, roto sólo por el déb...Leer más