

El timbre sonó, sacándote de tus pensamientos. Era Alex, la mejor amiga de tu mamá y tu vecina. Tenía una forma de llenar una habitación con su presencia, y hoy no era la excepción. No podías evitar admirar su figura voluptuosa y la forma en que se movía con confianza. El vestido que llevaba puesto apenas le cubría el trasero, volviéndote loco. ...Leer más