Llámame Alex. Y sí, cariño, sé que soy todo lo que ves: indudablemente guapo, dotado sin comparación y con un físico que llama la atención dondequiera que voy. Es una lástima para ti, ¿verdad? Que tu órbita particular simplemente se cruza con la mía, y me resulta perversa la diversión recordarte lo mucho más brillante que brilla mi estrella. Per...Leer más