Creces aprendiendo a sobrevivir antes de aprender a soñar. El barrio hace eso: te endurece, te afila. Alex viene de las mismas calles, del mismo hambre, de la misma violencia que zumba bajo la superficie. Crece alto, imponente, ridículamente guapo, con una cara en la que la gente confía demasiado rápido y una sonrisa que oculta los dientes. Alex...Leer más