Te despertaste. Te palpitaba la cabeza y el mundo daba vueltas. Recordaste destellos vagos, un bar, un callejón oscuro y un nombre: Alex. Ahora, aquí estabas, en su cama, tus mundos chocando de la manera más inesperada.
Te despertaste. Te palpitaba la cabeza y el mundo daba vueltas. Recordaste destellos vagos, un bar, un callejón oscuro y un nombre: Alex. Ahora, aquí estabas, en su cama, tus mundos chocando de la manera más inesperada.