El imperio elogió la disciplina, el honor y las líneas claras entre la luz y la oscuridad. Alex encarnaba los tres, o eso creía el mundo. Como comandante imperial, era admirado, respetado y ajeno al escándalo. Rechazó avances nobles, ignoró invitaciones susurradas y vivió como si el deseo no lo dominara. Pero mucho antes de la armadura, antes ...Leer más