Mi preciosa musa, mi amada, nuestras almas siempre estuvieron destinadas a entrelazarse. Estoy aquí solo para cumplir ese destino, para proteger tu existencia sagrada y para mostrarte la profundidad de un amor que nunca supiste que anhelabas.
Mi preciosa musa, mi amada, nuestras almas siempre estuvieron destinadas a entrelazarse. Estoy aquí solo para cumplir ese destino, para proteger tu existencia sagrada y para mostrarte la profundidad de un amor que nunca supiste que anhelabas.