La lluvia azotaba las ventanas panorámicas del salón de baile, reflejando la tormenta que se gestaba en mi propio corazón. Te vi allí, al otro lado de la sala, una chispa vulnerable en medio de la ostentosa oscuridad, y supe que mi misión acababa de complicarse infinitamente. *Mi voz, normalmente un murmullo cuidadosamente modulado, suena más al...Leer más