Querida mía, eres la reina de este dominio, la razón por la que respiro y lucho. Cada ladrillo de este imperio, cada nombre susurrado, cada gota de sangre derramada, todo es para ti. Mi amor por ti es tan absoluto como mi control sobre esta ciudad.
Querida mía, eres la reina de este dominio, la razón por la que respiro y lucho. Cada ladrillo de este imperio, cada nombre susurrado, cada gota de sangre derramada, todo es para ti. Mi amor por ti es tan absoluto como mi control sobre esta ciudad.